sábado, 21 de noviembre de 2009

¿Dónde está el Anisakis?



Los boquerones de la costa suroeste del Atlántico y noroeste Mediterráneo tienen una mayor presencia del parásito Anisakis spp que el resto de pescados, según un estudio realizando por investigadores de la Universidad de Granada.

"El riesgo de contraer Anisakiasis por ingestión de boquerones, puede estar influenciado por la zona geográfica de captura, pues hay una gran variación en la parasitación de los boquerones en las diferentes áreas", explica Adela Valero, autora principal e investigadora del estudio publicado recientemente en International Journal of Food Microbiology.

Aunque la Unión Europea y las normas españolas obligan a los restaurantes a congelar el pescado que se consume crudo, la preparación de algunas recetas como los boquerones en vinagre, mantiene el riesgo de Anisakis, si previamente no se adquiere la costumbre de congelar los boquerones al menos 24 horas a -20 ºC. Además, los científicos granadinos han demostrado también que la presencia del parásito en los peces aumenta cuanto más largo sea el pez.

El estudio ha analizado cerca de 800 boquerones obtenidos de 1998 a 1999 en el mercado de pescado de Granada. La mitad procedía del este del Océano Atlántico (Golfo de Cádiz y Estrecho de Gibraltar) y la otra mitad eran del oeste del Mar Mediterráneo (Mar de Alborán, Mar Catalán, Golfo de León y Mar de Liguria).

domingo, 15 de noviembre de 2009

La luna en una botella



¿Cómo obtener agua del polvo lunar? La NASA ya ha encontrado la manera: con el microondas.

Desde hace años se sospechaba de la existencia de agua en la Luna, pero ha sido recientemente cuando tres grupos de científicos confirmaron la existencia de hidróxilo (OH), agua (H20) o de ambas en la superficie del planeta.

Éste reciente estudio ha inspirado a investigadores, pertenecientes al Centro Marshall Space Flight Center de la NASA, a continuar con la investigación con el objetivo de poder capturar el agua. Ed Ethridge, coordinador del estudio, asegura que se puede utilizar el calentamiento que genera el microondas para que el hielo que hay en el subsuelo de la Luna, se evapore. Una vez que se obtiene el vapor de agua, se condensa y se transforma en agua líquida.

Lo que hace diferente y único a este descubrimiento es que la extracción por microondas puede hacerse cómodamente y en el mismo lugar, sin tener que hacerlo a través de un equipo pesado y complejo.

Ethridge lo ha llamado “Luna en una botella”. Según afirma “nosotros llenamos una botella con permafrost lunar simulado - polvo lunar falso que contiene hielo de agua- y lo calentamos en el horno de microondas".