viernes, 19 de febrero de 2010

¿Hay alguien ahí?


Científicos de la Universidad de Edimburgo afirman que en la Vía Láctea existen cerca de 40.000 planetas, concretamente 37.964 satélites cuyo tamaño, distancia a la estrella que orbita, antigüedad, temperatura, composición química, etc., los hacen aptos para la existencia de vida. Si así fuera, en nuestra galaxia se “hospedarían” unas 40.000 civilizaciones, muchas de ellas en un estado de desarrollo tecnológico similar a alguno de los que ha tenido la Tierra en los últimos miles de años.

Para llegar a esta conclusión, el camino no ha sido llano. Esta cifra es el resultado de un análisis estadístico efectuado mediante un software especial que ha tenido en cuenta, entre muchísimas otras cosas, los datos conocidos de nuestra galaxia.

Duncan Forgan ha dirigido la investigación y ha realizado una interpolación entre los datos recogidos de los más de 300 planetas extrasolares descubiertos hasta la fecha y los soles existentes en nuestra galaxia.

Aún siendo considerado por muchos especialistas como uno de los descubrimientos más importantes de 2009, el resultado obtenido por Forgan, es recomendable tomarlo con “mucho cuidado”. No obstante, muchos aseguran que nuestra tecnología sólo puede detectar planetas que son extraordinariamente grandes, o masivos, pero que no representan el promedio de los existentes.


La investigación no deja de ser complicada de demostrar y aún hay cabos sueltos, como por ejemplo cómo determinar que un planeta puede sostener "vida extraterrestre". En este sentido, seguimos descubriendo organismos terrestres capaces de vivir en regiones que hasta hace poco eran consideradas absolutamente inhabitables, como las fosas marinas o los hielos polares. La biología extraterrestre puede ser lo suficientemente extraña como para sobrevivir en planetas con una fuerza de gravedad mucho mayor que la terrestre, con temperaturas extremas o con atmósferas que a los humanos nos resultarían mortales.

El número de noticias, reportajes, artículos de opinión, libros y un largo etcétera con información acerca de la probabilidad de vida inteligente extraterrestre, seguramente supere al número de planetas descubierto por Forgan, pero lo cierto es que seguramente en el Universo existen billones de galaxias, el número exacto es imposible de determinar, pero podemos hacer una aproximación a esa cifra solamente contando cuantas galaxias podemos ver en un área determinada del cielo y este número lo usamos para calcular cuantas podría haber en el cielo entero; dicho esto podemos afirmar que en nuestro Sistema Solar, que forma parte de la Vía Láctea, está formado por dos estructuras diferenciadas: el halo y el disco.


Ariel Palezzesi en su blog describe qué es el halo y el disco. El halo galáctico está formado por estrellas viejas, alrededor de 10 mil millones de años, y el disco galáctico agrupa a las estrellas y planetas más jóvenes.

¿Y esto qué tiene que ver con la investigación de Forgan? Pues teniendo en cuenta cuántas estrellas, galaxias o planetas hay en el Universo, Palezzesi asegura que podemos aplicar una fórmula matemática para calcular la posibilidad de vida extraterrestre. Dicha fórmula fue creada en 1961 por el astrónomo estadounidense Fran Drake, a su vez fue pionero del S.E.T.

La fórmula propuesta fue:

N= R* x Fp x ne x F1 x Fi x Fc x L
N: Representa el resultado de la ecuación, lo que queremos conseguir expresado en el total de civilizaciones.
R: El número total de estrellas en la Vía Láctea o cualquier otra Galaxia que tomemos para estudio.
Fp: Es la fracción de esas estrellas que tienen sistemas planetarios.
ne: corresponde al número de planetas apropiados para la vida, por cada sistema planetario.
F1: es la fracción de esos planetas donde se desarrolla la vida.
Fi: es la fracción de esos planetas donde se desarrolló la inteligencia.
Fc: la fracción de los planetas capaces de comunicarse a través de señales de radio.
L: la fracción de tiempo de vida del planeta durante la cual vive la civilización.

Con el tiempo se ha demostrado que esta fórmula falla por algo muy simple, y es que los datos utilizados están basados en nosotros mismos como civilización, en otras palabras: la raza humana ha evolucionado a través del tiempo y en su desarrollo tecnológico han existido y existen las ondas de radio, TV, Internet, etc. Por lo tanto, la formula de Drake no está buscando una nueva forma de vida, está buscando patrones similares en cuanto a evolución y usando constantes como agua, aire, tierra, sol para basar en ellas las posibilidades de encontrar una nueva vida o civilizaciones.

La cuestión es ¿estamos buscando nuevas formas de vida extraterrestres o estamos buscando a nuestro clon en el Universo?

El SETI se compone de un grupos de científicos bastantes reconocidos y radiotelescopios que están ubicados en zonas despobladas para minimizar las interferencias o ruidos producidos por nuestra civilización; recientemente se ha inaugurado un nuevo complejo en Hat Creek, California que consta de 42 radiotelescopios de última generación y que formaran parte de un total de 350 previstos, que a su vez formará el mayor radiotelescopio del mundo dedicado a la búsqueda de inteligencia extraterrestre.


Su función es sencilla, se orientan los radiotelescopios a una región específica del cielo y se escanea en busca de señales de radio, que denotarían la presencia de una civilización avanzada; y volvemos a caer en cuenta que buscamos a nuestro clon por el Universo…

jueves, 18 de febrero de 2010

Nicolás Copérnico



Nicolás Copérnico (Toruń, Prusia, Polonia, 19 de febrero de 1473 – Frombork, Prusia, Polonia, 24 de mayo de 1543) es el astrónomo que estudió la primera teoría heliocéntrica del Sistema Solar. Su libro, "De revolutionibus orbium coelestium" (Las revoluciones de las esferas celestes), es el punto de partida de la astronomía moderna, además de ser una pieza clave en lo que se llamó la Revolución Científica en la época del Renacimiento.

Estudió en la Universidad de Cracovia, ingresó en 1491 y se trasladó a Italia en 1496 para completar su formación en Bolonia, donde cursó derecho canónico y recibió la influencia del humanismo italiano.

Ya en el siglo XVI, Copérnico se dedicó a la administración de los bienes del cabildo durante el resto de sus días y mantuvo siempre el empleo eclesiástico de canónigo, pero sin recibir las órdenes sagradas. Interesado por la teoría económica se ocupó de la reforma monetaria publicando un tratado en 1598.

En 1507, Copérnico elaboró su primera exposición de un sistema astronómico heliocéntrico en el cual la Tierra orbitaba en torno al Sol, en oposición con el tradicional sistema tolemaico, en el que los movimientos de todos los cuerpos celestes tenían como centro nuestro planeta. Una serie limitada de copias manuscritas del esquema circuló entre los estudiosos de la astronomía, y a raíz de ello Copérnico empezó a ser considerado como un astrónomo notable. Con todo, sus investigaciones se basaron principalmente en el estudio de los textos y de los datos establecidos por sus predecesores, ya que apenas superan el medio centenar las observaciones de que se tiene constancia que realizó a lo largo de su vida.

Tras muchos años de estudio, Copérnico finalizó su gran trabajo sobre la teoría heliocéntrica en donde explica que no es el Sol el que gira alrededor de la Tierra sino al contrario.

Esta teoría sin embargo también requería de complicados mecanismos para la explicación de los movimientos de los planetas, debido a la perfección de la esfera. Estimulado por algunos amigos, Copérnico publica un resumen en manuscrito, en sus comentarios establece su teoría en 6 axiomas, reservando la parte matemática para el trabajo principal que se publicaría bajo el título "Sobre las revoluciones de las esferas celestes".

A partir de aquí la teoría heliocéntrica comenzó a expandirse. Rápidamente surgieron también sus detractores, siendo los primeros los teólogos protestantes aduciendo causas bíblicas. En 1616 La iglesia Católica colocó el trabajo de Copérnico en su lista de libros prohibidos.

La obra de Copérnico sirvió de base para que, más tarde, Galileo, Brahe y Kepler pusieran los cimientos de la astronomía moderna.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Qué hora es?



Un grupo de científicos ha diseñado un prototipo de reloj que no se atrasará más que un segundo cada 3.700 millones de años: se trata de una máquina de auténtica precisión.

Uno de los mayores responsables de su creación, el estadounidense James Chou, declara que esta máquina «es un hito en la historia de los relojes atómicos». Su absoluta precisión permitirá realizar estudios científicos que necesitan de esta propiedad para poder llegar a conclusiones acertadas.

Este reloj de lógica cuántica está basado en las vibraciones de un único átomo de aluminio, que sólo atrasará un segundo en los próximos 3.700 millones de años.

¿Cómo funciona este artilugio cuántico?

El «tictac» viene dado por los cambios de estado, las vibraciones de un átomo de aluminio cargado eléctricamente. Este material ofrece una fuente excepcional de latidos estables. Tanto que los actuales sistemas láser no son capaces de detectar sus movimientos. Los científicos estadounidenses han tenido que idear un mecanismo a través de un «chivato» para saber que pasa dentro del reloj, que es como un frigorífico de grande. Cuando el ion de aluminio, atrapado en una trampa electromagnética, pierde o gana energía, otro átomo asociado (de magnesio), reacciona y es detectado por un peine de frecuencias láser, una especie de cazador de los colores de la luz. Las versiones antiguas de estos relojes empleaban berilio, menos eficiente que el magnesio.

Seguramente nos estemos preguntando para qué necesitamos una precisión tan elevada. Por ejemplo, para mejorar los GPS, ya que basan su funcionamiento en un reloj que calcula las distancias entre los satélites y La Tierra. Hay que tener en cuenta que cuanto más precisa es la señal, más ajustada a la realidad se puede hacer la medición.

Además de estas aplicaciones prácticas, el super cronómetro ayudará a poner a prueba las teorías físicas actuales.

jueves, 28 de enero de 2010

Qué risa



Varias investigaciones han comprobado que la risa como herramienta comunicativa, es universal. Individuos de distintas culturas, que no comparten el idioma ni las costumbres, son capaces de identificar qué emociones pretenden transmitir. Sin embargo, en el caso de los sonidos, la cuestión seguía siendo una incógnita.

Un grupo de investigadores del University College London (Reino Unido) diseñaron un experimento para resolver esta duda.

El estudio se basó en las emociones básicas.). "Se considera que éstas constituyen funciones desarrolladas que comparten todos los seres humanos, tanto en términos de fenomenología como en forma de señales comunicativas", señala Sophie Scott, directora del estudio.

Dos grupos de procedencia muy distinta sirvieron para comprobar su teoría. Uno estaba formado por ciudadanos británicos y el otro por miembros de la tribu Himba, que habita en la región norte de Namibia. Las distancias culturales, educativas, lingüísticas, etc, son evidentes.

Cada uno de ellos escuchaba una pequeña historia que hablaba de una de estas emociones y después escuchaba dos sonidos -grabados previamente por personas de ambos grupos étnicos- y debía identificar cuál correspondía a la sensación de la que trataba el relato.

"Las personas de ambos grupos parecían reconocer fácilmente las emociones básicas", explica Scott. "Esto sugiere que estas emociones -y sus señales auditivas- son similares en todas las culturas".

Entre ellos, uno especialmente: la risa. Con las demás sensaciones, las ventajas de pertenecer al mismo grupo eran más evidentes, pero cuando se trataba de la risa descrita en el relato por la acción de hacer cosquillas, los porcentajes de acierto crecían.

"Las cosquillas hacen reír a todo el mundo", ha explicado Dina Sauter, otra de las investigadoras. Y no sólo a los humanos. "Hemos visto esta reacción en otros primates así como en otros mamíferos. Esto sugiere que la risa tiene unas raíces evolutivas muy profundas, posiblemente originadas como parte de la comunicación durante el juego entre niños pequeños y madre".

Valeriano Claros Guerra: "Vamos hacia un mundo tecnológico mejor, más solidario y más concienciado con el medio ambiente"

Valeriano Claros ha sido Director de la Estación de Seguimiento de Satélites de Villafranca y Representante en España de la Agencia Europea del Espacio (European Space Agency, ESA) durante más de 15 años. La logística en el espacio no tiene secretos para este Ingeniero de Telecomunicaciones, un mundo vital que conlleva unas inversiones importantes de dinero, donde las restricciones económicas y los límtes tecnológicos marcan el ritmo de los avances que se pueden conseguir.

Claros ha dedicado su vida al seguimiento de satélites en el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial y en la Agencia Europea del Espacio. Posee un extenso currículum profesional, que comenzó en Estándar Eléctrica, con proyectos de comunicaciones y sistemas, para posteriormente pasar al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA).

Cuando el Apolo XI llegó a la Luna, Claros era el Ingeniero de Comunicaciones de la estación de de la NASA en Maspalomas (Gran Canaria), cuya responsabilidad era el sistema de comunicación que permitía estar en contacto continuo con los astronautas. Un sistema, sin duda, complejo por la seguridad exigida por la Agencia.

Asimismo, fue representante de ESA en Australia para la instalación de una estación de seguimiento de satélites en el espacio lejano y de su gemela en Cebreros (Ávila). Al finalizar esos trabajos, se reincorporó al INTA como miembro del grupo del Departamento de Programas Espaciales y Ciencias del Espacio de INTA para la definición del Segmento Terreno de los satélites españoles de observación de la tierra con instrumentos ópticos y radar de apertura sintética (SAR), aprobados en España el 26 de Julio de 2007 con los nombres de Ingenio y Paz.

Desde su jubilación en el INTA (abril 2007), es conferenciante, consultor y divulgador de temas técnicos y científicos sobre el espacio y las estaciones terrenas. Es miembro del Consejo asesor del Centro del Arte y de las Ciencias Art Natura en Málaga y forma parte del Consejo Asesor Científico de la Revista Astronomia.

Desde abril de 2009 es miembro de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras, reconocimiento que se suma a su amplia trayectoria en el mundo de las telecomunicaciones.

Sus retos
Entre los múltiples desafíos de Valeriano Claros, se encuentra el establecimiento de las estaciones de seguimiento de satélites en el espacio lejano. La primera en New Norcia (Australia) y la segunda en Cebreros (Ávila) como ingeniero jefe de infraestructuras y como consultor, en la tercera, que completa en la red, que se va construir en Malargüe (Argentina). Esta nueva red será fundamental para el control y la recuperación de datos de las sondas que se enviarán al sistema solar.


Valeriano Claros destaca el Programa AURORA como uno de los más importantes, que fue aprobado por los Consejos de la Unión Europea (UE) y por ESA en el año 2001. Este programa forma parte de la estrategia europea para el espacio cuyo objetivo es que Europa participe en la exploración del sistema solar y del universo, que estimule las nuevas tecnologías y que inspire en los jóvenes europeos un mayor interés por la ciencia y la tecnología. Como respuesta a este reto, ESA ha formulado dicho programa, que tiene como finalidad diseñar y, más tarde, llevar a cabo un plan europeo a largo plazo, alrededor de 30 años, para la exploración del sistema solar, con la Luna, Marte y los asteroides como los destinos más probables, primero con robots y más tarde con hombres. Y como segundo fin, también primordial, la búsqueda de vida más allá de la Tierra.

En realidad, el Programa Aurora se basa en los resultados de las Misiones Planetarias que ESA, dentro de su Programa Científico, está llevando a cabo en los últimos años.

La aventura de la exploración del espacio lejano comenzó para ESA y los europeos, en 1985 con el lanzamiento de la sonda Giotto, que proporcionó información trascendental sobre los cometas cuando el 14 de marzo de 1986, se aproximó a 596 kilómetros del núcleo del cometa Haley, y el 10 de julio de 1992, a 200 kilómetros del Griegg-Skjellerup.

Esta misión logró una serie de primicias tales como: fotografiar de cerca el núcleo del cometa Haley, permitiendo conocer sus dimensiones y forma; descubrir que la superficie de un cometa es obscura y que el gas y el polvo que desprende al acercarse al Sol sale de forma de chorros brillantes y no de forma homogénea desde toda la superficie; medir la velocidad de las partículas emitidas y determinar su composición. Fue también la primera sonda europea que, utilizando la fuerza gravitatoria terrestre, cambió su órbita para dirigirse a otro cometa –tras 5 años de vuelo y haber recorrido 170 millones de kilómetros, se acercó a la Tierra hasta unos 22.730 kilómetros para recibir el impulso gravitatorio necesario para cambiar de rumbo-.

Claros opina que el éxito de la misión Giotto, que ayudó a resolver los misterios que rodeaban el comenta Haley, fue posible gracias a la colaboración internacional : el plan consistía en enviar una flotilla de cinco sondas (1 de NASA, 2 de a Agencia Espacial Rusa y 2 de la Agencia Espacial Japonesa) a la búsqueda del cometa cuando efectuaba su viaje retorno al Sol después de estar casi 75 años oculto en el fondo del sistema solar.



Otra de las sondas de ESA es Huygens que fue lanzada en 1997 como pasajero de la sonda Cssini de NASA y según aclara Claros, su objetivo era alcanzar la superficie de Titán, la mayor luna del planeta Saturno, que tiene una atmósfera anaranjada y las más densa de todas las lunas del sistema solar a la que el 25 de Diciembre de 2005. Es la segunda en tamaño, ya que la mayor es Ganímedes, luna de Júpiter. Imagen: Sonda Huygens

Imagen: Ganímedes

Algunas de las últimas misiones planetarias en las que Claros participó en ESA fue la Mars Express, con destino a Marte y Smart-1 dirigido a la Luna. Estas misiones tuvieron una gran repercusión en los medios, especialmente la primera, pues la llegada de varias sondas a la órbita del planeta rojo y de robots a su superficie, convirtieron 2004 en el Año Marte.

Según explica Claros, la sonda Mars Express y desde la órbita de Marte tiene como objetivo la búsqueda de agua en el subsuelo del planeta, el estudio de la atmósfera marciana, la estructura del planeta y su geología. Aunque la unidad Beagle, que debía llegar a la superficie de Marte, se perdió y no se recibieron sus señales, la misión Mars Espress es un rotundo éxito para ESA, puesto que es la primera vez que los europeos han enviado una sonda para que se inserte en la órbita de Marte y se ha logrado con gran precisión.

Otra misión histórica es Rosetta cuyo objetivo científico es ayudar a entender el origen y la evolución del Sistema Solar, ya que la composición de los cometas refleja la de la nebulosa de la que se formó el Sol y los planetas del Sistema Solar hace más de 4.600 millones de años.

Conoce la misión Rosetta
· El cometa 67P/Churyumov- Gerasimenko
· El lanzamiento fue el... 26 de febrero de 2004, 7:36 UTC
· ¿Cuándo llegará? En mayo de 2014
· A bordo va una pequeña unidad que será depositada en la superfcie del cometa en noviembre de 2014
· Cometa descubierto por Klim Churyumov y Svetlana Gerasimenko el 20 de septiembre 1969
Familia de cometas de Júpiter.
Periodo orbital: 6,57 años.
Diám. estimado del núcleo: 3x5 km
Periodo rotación: ~ 12 h


Valeriano Claros asegura que los planetas se han visto sometidos en su evolución a cambios químicos pero los cometas han permanecido casi inmutables. Los científicos creen que los cometas han aportado a los planetas elementos volátiles y que han tenido un papel muy importante en el aporte de agua para la formación de los océanos. Quizá también han sido los que han transportado las moléculas orgánicas complejas que hayan podido estar involucradas en el origen de la vida.

Las misiones más sobresalientes del Programa Aurora
2007: Vehículo para demostrar la validez de la tecnología de reentrada a alta velocidad.
2013: Exo-Mars, una misión que investigará el medio biológico marciano, antes de que se efectúen vuelos tripulados al planeta.
2016/2017: Mars Sample Return, una sonda que estará compuesta de dos vehículos; uno descenderá a la superficie de Marte, recogerá muestras y ascenderá para depositarlas y otro que se quedará orbitando.
2016: Misión para demostrar y validar tecnologías para efectuar montajes, el soporte a la vida y a la habitabilidad.
2018: Misión de demostración de propulsión eléctrica, aterrizaje suaves…
2024: Misión tripulada a la Luna.
2026: Misión automática a Marte para probar todas las fases de una misión tripulada al planeta rojo.
2030/ 2040: Misión tripulada a Marte que podría culminar con la llegada de hombres a la superficie del planeta.


Con Valeriano Claros...

Lorena Hernández: Tras hacer un repaso por toda tu trayectoria, cuéntanos tus proyectos más importantes en los que te has embarcado.
Valeriano Claros: Desde luego y desde un punto de vista personal fue el Proyecto Apolo, pues definitivamente, orientó mi vida profesional hacia las actividades especiales, fundamentalmente, en el segmento terreno (estaciones de seguimiento) pero en la ESA también he tenido responsabilidades en varias misiones científicas como el satélite IUE (International Ultraviolet Explorer) que funcionó 18 años y consiguió más de 100.000 espectros en el espectro ultravioleta que revolucionó el conocimiento del universo en esas longitudes de onda. También el satélite ISO (Infrared Space Observatory) que consiguió desvelar un universo escondido tras las grandes nubes de polvo y los grandes criaderos de estrellas del universo.

L.H: El descubrimiento más importante que has llevado a cabo o en el que has participado… ¿cuál es?
V.C: Yo no soy un científico por los grandes descubrimientos que se han llevado a cabo en las misiones en las que he sido responsable del segmento terreno, no puedo adjudicármelas, pero si he particpado en la enorme alegría que todos sentimos cuando el satélite ISO descubrió enormes cantidades agua en el universo en los granos de polvo existente en el mismo.

L.H: La mayor parte de tu trayectoria profesional la has dedicado a ESA. ¿Cuál es la misión planetaria más relevante que has realizado?
V.C: Yo pienso que el grupo de ingenieros que hemos tenido la responsabilidad de establecer las estaciones con antenas de 35 metros de diámetro para el seguimiento de satélites para el seguimiento de sondas en el espacio lejano, hemos contribuido en gran manera al éxito de las misiones de Mars Express, Venus Express y sobre todo Rosetta (que fue lanzada en 2004 que no llegará al cometa Churyimov-Gerasimenko hasta el año 2014). Este grupo de estaciones junto con la que se va instalar en Malargüe será crucial para el control de sondas y la recepción de datos de las misiones científicas de ESA hasta mediados del siglo XXI.

L.H: ¿Cuál es el mayor obstáculo con el que te has encontrado?
V.C: Quizá la oposición de una población australiana adonde ESA había decidido instalar la primera estación de ESA de Espacio Lejano, lo que fue muy frustrante. Afortunadamente, en pocos meses conseguimos que otro municipio nos recibiera con los abrazos abiertos y que llegásemos a tiempo para el lanzamiento del Mars Express sin dificultades.

L.H: Tu motivación más importante…¿qué te mueve a querer conocer e investigar tanto?
V.C: Como he dicho, no soy un investigador científico pero creo que el afán de conocer es consustancial al hombre y sobre todo a los ingenieros que siempre queremos mejorar los ingenios que fabricamos u operamos. Investigar y conocer, es fundamental en las actividades espaciales en donde somos responsables de los equipos en tierra de los que su funcionamiento y mejoras depende el control de sondas muy costosas o de la seguridad de los astronautas.

L.H: Gran orgullo ser miembro de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras...¿verdad?
V.C: Gran orgullo y mucha responsabilidad, pues como dije en mi discurso de ingreso, aunque mi vida profesional no ha sido ajena al mundo académico, no se ha desarrollado en él, por lo que debo estar doblemente agradecido a la Corporación por mi nombramiento.

De tú a tú con Valeriano Claros...


El objetivo que has conseguido del que te sientas más orgulloso
Poder participar en el establecimiento de todas la estaciones de la Red de Espacio Lejano de ESA (New Norcia, Australia; Cebreros Ávila, España; y Malargüe, Mendoza Argentina)

El invento más importante de la Historia
Difícil decir uno en toda la Historia de la Humanidad, pero en el área de las telecomunicaciones, que es la que más conozco, creo que me decanto por la formulación matemática de las ondas electromagnéticas de Maxwell y la demostración experimental de su existencia por Hertz, que permitieron los trabajos prácticos de Marconi y el desarrollo de las radiocomunicaciones telegráficas, telefónicas y espaciales que hoy disfrutamos.

Frente a frente con Albert Eistein, ¿qué le dirías?
Que los europeos vamos a llevar a cabo un experimento (misión espacial denominada LISA se encuentra en fase de estudio para constituir el primer observatorio espacial de ondas gravitacionales y podría estar operativo alrededor del 2012) para confirmar su existencia tal como predice pues constituiría una nueva e importante validación de su teoría de la relatividad general.

¿Qué legado le vamos a dejar a nuestros hijos?
Un mundo tecnológico mejor, más solidario debido a la rapidez de las comunicaciones y espero, que más concienciado con el medio ambiente.

¿Con quién iría a la Luna?
Creo con nadie. Ya no estoy para entrenamientos como los que todavía son necesarios pera viajar al espacio. Si ya tuviésemos un transporte como el de la aviación comercial, mi respuesta sería distinta pero, todavía para llegar a ese estadio, faltan varios decenios.

¿Hay vida en el Universo?
No lo sabemos. Los científicos la buscan continuamente…Los nuevos sistemas para la localización de planetas extrasolares, de los que ya se conocen cerca de 400, pueden que algún día nos desvelen el misterio.

martes, 12 de enero de 2010

Un planeta por sorpresa



Dos investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han descubierto el planeta extrasolar más joven localizado hasta ahora en torno a una estrella, cubriendo un vacio científico en las edades estelares. El hallazgo se ha publicado en la revista 'Astronomy and Astrophysis'.

Esta técnica, de análisis de la velocidad radial, es la que ha servido para descubrir el 90% de los más de 430 exoplanetas que se conocen. "En este caso, observé que esa velocidad no variaba en el periodo que correspondía a una estrella de este tipo, así que tenía que ser un planeta. No lo buscaba, pero lo encontré", reconoce la investigadora, María Magdalena Hernán, que actualmente está realizando una tesis sobre la actividad magnética de las estrellas jóvenes. Hernán es la directora del trabajo y se topó con el astro en la constelación Geminis con los datos que había tomado en los observatorios de Calar Alto (Almería), el Telescopio Nazionale Galileo (La Palma) y el Liverpool Telescope.

Con la colaboración de otros astrofísicos de la Complutense y otras instituciones, ha averiguado que el planeta, bautizado BB+20 1790 b, tiene únicamente 35 millones de años y se trata de un 'Júpiter caliente', es decir, un gigante gaseoso que está situado muy cerca de su estrella.

Los investigadores aseguran que “podemos decir que se trata del 'eslabón perdido' entre una estrella en la que se están formando los planetas y un sistema como el Sol, con muchos miles de millones de años".

En el trabajo que ahora ha presentado, ha contado con la colaboración de los profesores de la Complutense, del Carnegie Institution de Washington, de la Universidad de Hertfordshire y del Instituto de Exoplanetas de la NASA.

lunes, 11 de enero de 2010

Peces transparentes



Especialistas de la Universidad de Mie (Japón) han creado una nueva especie de pez con una gran particularidad: ser transparentes. Su piel traslúcida, permite ver todos sus órganos desde el exterior, muy útil para investigaciones científicas.

Su “transparencia” se logró a partir de la manipulación genética de un Carassius auratus y permitirá realizar toda clase de experimentos biomédicos, como ocurrió en 2007 con el desarrollo de una rana también transparente, creada con el mismo fin, es decir, evitar la bisección.

Especialistas, tras comprobar el gran éxito obtenido, han asegurado que el animal será comercializado. «Estamos avanzando en el proceso de producción en masa de estos animales. Posiblemente estén en el mercado el próximo año», ha afirmado Masayuki Sumida, profesor de Biología de Anfibios de la Universidad de Hiroshima. Podrán ser adquiridos por laboratorios científicos, escuelas y ciudadanos que quieran tenerlas como mascotas por un precio de 75 euros.

Los científicos a cargo del proyecto, han declarado que uno de los principales motivos por los que se le dio vida a este ser acuático es el de analizar el funcionamiento de sus órganos internos y la circulación sanguínea, sin necesidad de privarlos de la vida para disecarlos, informa el diario español ElMundo.es.

La web Scienceray.com, asegura que el tiempo de vida de este animal será de 20 años y que podría crecer hasta 25 centímetros de largo.

jueves, 7 de enero de 2010

La memoria del cerebro



Case Western Reserve University School of Medicine ha conseguido almacenar información en un trozo de cerebro muerto. Es la primera vez que se lleva a cabo este experimiento en el que los científicos han guardado datos en una fracción de hipocampo conservado in vitro. Los datos permanecieron en el cerebro durante 10 segundos.

El experimento ha sido publicado al detalle en la revista Nature; hasta ahora un cerebro muerto no era más que una multitud de neuronas que han dejado de funcionar. Son numerosísimos los estudios realizados con cerebros y siempre se parte de la base que se está trabajando sobre un trozo de tejido muerto y que éste no es capaz de realizar ninguna de las actividades que desarrolla mientras que está vivo. Tras el experimento realizado por el equipo del profesor Ben Strowbridge puede que esas afirmaciones estén equivocadas.

Parte de este experimento es obtener un patrón de «actividades específicas en determinadas células del cerebro». Las células en cuestión se conocen como «células de musgo» (mossy cells) y forman parte del hipocampo.

Los neurocientíficos generalmente reconocen tres tipos de memoria: la declarativa, que se usa para recordar hechos o sucesos específicos; la de procedimiento, que sirve para recordar actividades como andar en bicicleta; y la de trabajo, que almacena la información en el corto plazo.

En este experimento en particular, se pretendía averiguar cuáles eran los circuitos específicos del cerebro que son responsables de la memoria de trabajo. Utilizando el tejido cerebral de roedores, Strowbridge y sus colegas descubrieron que podían reproducir el funcionamiento de la memoria a través de la estimulación mediante electrodos.

Lo cierto es que los experimentos acaban de comenzar. Es muy posible que esto sólo «funcione» en regiones del tejido cerebral muy específicas- como el hipocampo- y que hayan muerto muy recientemente. También deben ser conservados de una manera muy concreta. Es difícil predecir qué tipo de aplicación puede tener un descubrimiento como éste, pero no deja de ser curioso que el cerebro, aún muerto, pueda realizar alguna de sus funciones elementales.