martes, 12 de enero de 2010

Un planeta por sorpresa



Dos investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han descubierto el planeta extrasolar más joven localizado hasta ahora en torno a una estrella, cubriendo un vacio científico en las edades estelares. El hallazgo se ha publicado en la revista 'Astronomy and Astrophysis'.

Esta técnica, de análisis de la velocidad radial, es la que ha servido para descubrir el 90% de los más de 430 exoplanetas que se conocen. "En este caso, observé que esa velocidad no variaba en el periodo que correspondía a una estrella de este tipo, así que tenía que ser un planeta. No lo buscaba, pero lo encontré", reconoce la investigadora, María Magdalena Hernán, que actualmente está realizando una tesis sobre la actividad magnética de las estrellas jóvenes. Hernán es la directora del trabajo y se topó con el astro en la constelación Geminis con los datos que había tomado en los observatorios de Calar Alto (Almería), el Telescopio Nazionale Galileo (La Palma) y el Liverpool Telescope.

Con la colaboración de otros astrofísicos de la Complutense y otras instituciones, ha averiguado que el planeta, bautizado BB+20 1790 b, tiene únicamente 35 millones de años y se trata de un 'Júpiter caliente', es decir, un gigante gaseoso que está situado muy cerca de su estrella.

Los investigadores aseguran que “podemos decir que se trata del 'eslabón perdido' entre una estrella en la que se están formando los planetas y un sistema como el Sol, con muchos miles de millones de años".

En el trabajo que ahora ha presentado, ha contado con la colaboración de los profesores de la Complutense, del Carnegie Institution de Washington, de la Universidad de Hertfordshire y del Instituto de Exoplanetas de la NASA.

lunes, 11 de enero de 2010

Peces transparentes



Especialistas de la Universidad de Mie (Japón) han creado una nueva especie de pez con una gran particularidad: ser transparentes. Su piel traslúcida, permite ver todos sus órganos desde el exterior, muy útil para investigaciones científicas.

Su “transparencia” se logró a partir de la manipulación genética de un Carassius auratus y permitirá realizar toda clase de experimentos biomédicos, como ocurrió en 2007 con el desarrollo de una rana también transparente, creada con el mismo fin, es decir, evitar la bisección.

Especialistas, tras comprobar el gran éxito obtenido, han asegurado que el animal será comercializado. «Estamos avanzando en el proceso de producción en masa de estos animales. Posiblemente estén en el mercado el próximo año», ha afirmado Masayuki Sumida, profesor de Biología de Anfibios de la Universidad de Hiroshima. Podrán ser adquiridos por laboratorios científicos, escuelas y ciudadanos que quieran tenerlas como mascotas por un precio de 75 euros.

Los científicos a cargo del proyecto, han declarado que uno de los principales motivos por los que se le dio vida a este ser acuático es el de analizar el funcionamiento de sus órganos internos y la circulación sanguínea, sin necesidad de privarlos de la vida para disecarlos, informa el diario español ElMundo.es.

La web Scienceray.com, asegura que el tiempo de vida de este animal será de 20 años y que podría crecer hasta 25 centímetros de largo.